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Un café en Buenos Aires con la escritora Janice Winkler

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Un café en Buenos Aires con la escritora Janice Winkler
Janice Winkler (Foto: archivo personal)


“Me gustaría que Books & Coffee sea un espacio de disfrute y escape”



Por: Pablo Di Marco*


Buenos Aires es tan grande, multitudinaria y ruidosa que por momentos se hace difícil sentirla propia. Por eso muchos solemos armarnos una ciudad a nuestra medida, una Baires hecha de rincones, pasajes, librerías y bares. Para alivio de quienes solemos deambular en busca de guaridas que nos amparen, la escritora Janice Winkler nos ofrece Books & Coffee, un refugio donde leer un buen libro mientras disfrutamos alguna delicia con forma de té o café.


—Empecemos por lo importante: ¿de dónde viene el nombre Janice?

Janice, qué nombre me tocó, me han dicho Jamaica, Yamila, Javier. Incluso gente que me ve a diario, como algún padre del colegio, de pronto me tira un Jaz, como si me llamara Jazmín. Mi viejo lo pescó de un bestseller estadounidense y, según siempre me contó, estuve dos meses sin nombre oficial, sin que me pudieran registrar, porque en 1980 no se permitían los nombres en inglés, pero a través de innumerables cartas, logró su misión de llamarme como la protagonista del libro. ¿Será cierto? Mi viejo decía todo con una cara de pícaro que siempre dejaba un halo de duda, contaba buenas historias.


—Sos escritora, traductora, llevás adelante un taller de inglés y poesía, un curso en inglés de cine y literatura, sos sommelier de té… en fin, son tantas tus actividades que no es sencillo abarcarlas en una entrevista. Pero de lo que ahora quisiera conversar con vos es de tu nuevo proyecto: contame cómo nace Books & Coffee.

Hace poco una amiga me contó que se había acordado de una noche de nuestra adolescencia. Estábamos en la casa de mi abuela —donde viví unos años—, soñábamos qué haríamos cuando fuéramos adultas, y yo dije “voy a tener un bar donde además pueda vender los libros que me gusta leer”. Eso, así, tal cual, es lo que estoy por abrir: una cafetería de especialidad con biblioteca y libros a la venta. Esto es, mientras tomás un café, té o mate, y comés alguna delicia, podés agarrar un libro de la biblioteca y leer tranquilo. Y si el libro te gusta tanto que te lo querés llevar a tu casa, podés comprarlo. No es una librería porque no voy a tener todo lo que se publica, sino únicamente lo que tenga ganas de leer y de compartir. Como siempre tengo ganas de leer mucho, voy eligiendo y encargando según mis posibilidades de inversión y con paciencia.

Elegí el nombre Books & Coffee porque quería que fuera lo más literal posible, que toda persona que pase por delante del local, sepa enseguida de qué se trata. Incluso gente que no sabe inglés puede reconocer esas palabras. Y si tampoco conoce esas palabras, las reconocerá por el logo, que también es literal

Un café en Buenos Aires con la escritora Janice Winkler

 


—Imagino que sos consciente de la hermosa locura en la que te metiste.

Sí, muy consciente. Cuando le acerqué el proyecto a mi socio, fui pensando que me iba a decir que no, fui desde un lugar cómodo. Me dijo que sí hace unos meses, y desde entonces no paré un segundo. Es realmente una locura. Pero es el sueño de la piba y me explota el corazón.


—Ya el nombre del bar nos indica bien de entrada que los libros serán tan protagonistas como el café. Hablame de eso. ¿Qué actividades literarias pensás llevar adelante?

Sí, elegí el nombre Books & Coffee porque quería que fuera lo más literal posible, que toda persona que pase por delante del local, sepa enseguida de qué se trata. Incluso gente que no sabe inglés puede reconocer esas palabras. Y si tampoco conoce esas palabras, las reconocerá por el logo, que también es literal. En cuanto a las actividades literarias, en principio, haremos lo que nos invite la realidad y el movimiento del lugar. Quiero ir tranquila, con calma, eso también se refleja en la paleta de colores de la marca. Así soy yo, así hablo, pausada. Aunque sea inquieta, ya que, como dijiste antes, hago un montón de cosas, las hago a mi ritmo, no me gusta el acelere. Amo las cafeterías de especialidad, las recorro, consumo mucho, pero hay algo que no me encanta y es que la mayoría labura a una velocidad frenética. Mi idea es que el bar sea un espacio de disfrute y también de escape, de sentarte a leer y tomarte un rato para vos, sin tanto ruido. Espero lograrlo porque obviamente también quiero que venga mucha gente. Tendremos que ver cómo conseguir el balance. Ojalá podamos. De todos modos, mi frase de cabecera es “nadie resiste un archivo” (risas). Entonces, no puedo decidir ahora mismo y tan de antemano qué actividades literarias vamos a ofrecer, porque necesito estar ahí, vivir la experiencia y saber si nos va a quedar tiempo para organizarlas, pero desde ya te digo que me gustaría coordinar (o invitar a coordinar) clubes de lectura con los libros de la biblioteca, presentaciones y, por qué no, pequeñas ferias.


—Ahora que ya develaste tu gran proyecto 2022, me gustaría charlar un poco con la Janice escritora y traductora. Lo último tuyo que leí fue Para tomar un buen té, una guía sencilla y adorable (o sencillamente adorable) para amantes del té. ¿Con qué ojos ves a ese libro, ahora que ya pasaron dos años de su publicación?

Oh, gracias. Con Para tomar un buen té me pasa algo que no me pasa con ningún otro libro mío (publicado o no), que es: no me cansa, lo sigo queriendo como el día en que se me ocurrió la primera estrofa, con el mismo entusiasmo. Es un pequeño libro que me hace ser más amable conmigo. Esto hice, lo hice lindo, estoy orgullosa. Con los otros me vuelvo demasiado crítica, crítica mala onda.


—¿Y en qué anda la Janice traductora? Mi hijo de nueve años espera con ansias la continuación de De los rayos del sol como sogas. Contales a quienes nos están leyendo de qué va ese libro.

La continuación… ¡qué buena idea! Bueno, con De los rayos… me pasa lo mismo, no vence, lo banco hasta el fin de los tiempos, ja. Pensando en voz alta, creo que influye mucho el amor por estos libros que me transmiten, en primer lugar, Aixa Rava, mi editora y amiga, y los lectores y lectoras. Aixa los mueve un montón, tanto en ferias, librerías, casas de té, como en espacios públicos, como bibliotecas y escuelas. El libro reúne poemas que son clásicos en lengua inglesa. Algunos de tradición oral, de autoría anónima. Los seleccioné y traduje, y me divertí mucho en el proceso. La Janice traductora anda hace rato armando un libro con entradas de diario de Virginia Woolf, trabajo en amoroso equipo con María Aranguren.

Con Para tomar un buen té me pasa algo que no me pasa con ningún otro libro mío (publicado o no), que es: no me cansa, lo sigo queriendo como el día en que se me ocurrió la primera estrofa, con el mismo entusiasmo

Un café en Buenos Aires con la escritora Janice Winkler
Janice Winkler (Foto: archivo personal)

 


—Tus libros suelen enriquecerse con el trabajo de ilustradoras como María Aranguren y Liliana Villalba, al punto que más que colaboradoras son coautoras.

Las adoro y las admiro. Bueno, como te decía, con María tenemos un bebé de pandemia. En 2020 le propuse jugar a postear entradas de diario de Virginia, traducidas por mí, ilustradas por ella. Nos copamos, concretamos varias entradas, y dejamos la puerta abierta para materializar el libro y que no quede solo en Instagram. Con Liliana somos muy amigas, seguro que algún día volvamos a trabajar juntas en algún proyecto.


—Vamos con la última, Janice: te regalo la posibilidad de invitar a tomar un café a cualquier artista de cualquier época. Contame quién sería y qué pregunta le harías.

Esta pregunta me resulta difícil de responder porque suelo tener muy estudiados a mis artistas preferidos a través de su escritura, su música, sus películas y de entrevistas que les han hecho; entonces, no sabría qué cosa nueva preguntarles acerca de su trabajo y no me gustaría hacerles preguntas personales. Pensemos, además, que quienes hacen autoficción, ya me contaron su vida a través de su obra. Y quienes no, no creo que tengan ganas de que les anden preguntando. Pero voy a responder. Invitaría a Truman Capote.


Capote… lo que lloré leyendo “un cuento de Navidad”. Iba a preguntarte a qué bar lo llevarías al buen Truman, pero me parece que la respuesta es más que obvia.

Obvio que lo invitaría a Books & Coffee. Pero la verdad lo llevaría de recorrida por bares de Buenos Aires y dejaría que él me hable de lo que ve, que describa mi ciudad y a sus personajes, como hacía tan delicada, precisa y hermosamente con las ciudades que visitaba, con el estilo esculpido de su pluma.



Están todos invitados a visitar Books & Coffee. Quién sabe, hasta es posible que se encuentren con Truman Capote garabateando un cuento en alguna servilleta. La dirección es Conesa y Pedro Rivera, en el barrio de Belgrano.
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Pablo Hernán Di Marco

Sobre el autor: * PABLO DI MARCO.

Desde Buenos Aires trabaja vía internet en la corrección de estilo de cuentos y novelas. Autor de las novelas Las horas derramadas, Tríptico del desamparo y Espiral. Colaborador de la editorial Ojo de Poeta y columnista de la revista cultural Libros & Letras.

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Instagram: @pablohdimarco

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