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Gótico caribeño del más alto nivel con la escritora Daína Chaviano

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Daína Chaviano, escritora cubana. Foto por Liliam Domínguez
Daína Chaviano, escritora cubana. Foto por Liliam Domínguez


La reconocida escritora Daína Chaviano sacó del cajón unos cuentos que estuvieron añejándose durante décadas para formar su libro Extraños testimonios.



Por: Pablo Concha*


Nuestro mundo no es fácil de comprender. Estamos rodeados de fenómenos y acontecimientos que no pertenecen al plano terrenal, que exceden nuestra capacidad de entendimiento, y nos asombran y atemorizan la mayoría de las ocasiones. Desarrollar la sensibilidad para ver y entender esos incidentes, y tener el deseo de descifrarlos, no es común. Entrenar el filtro de nuestro cerebro para que se fije en esos detalles, los identifique y señale, toma tiempo y práctica. En algunos la capacidad de negación es suficiente para rechazar esos hechos; para otros no es tan sencillo escapar de esa influencia. Cualquiera se podría preguntar: ¿para qué explorar algo que puede ser peligroso y que además desafía nuestra cordura? ¿Por qué queremos saber si existe algo más allá de lo que podemos ver? ¿Cuál es el objetivo de alimentar el miedo? La escritora cubana Daína Chaviano (La Habana, 1957) ha venido explorando los géneros marginales de la ciencia ficción, la fantasía y el terror, y ha tratado de responder estos interrogantes desde su época de estudiante de literatura inglesa en la Universidad de La Habana. Con el tiempo, y junto con las muchas publicaciones y traducciones que suma a su trayectoria, se puede decir que es de las pocas autoras reconocidas por su labor tanto por lectores, colegas y críticos por igual. Sus obras han recibido numerosos galardones, entre los que destacan el Premio Azorín por El hombre, la hembra y el hambre (1998), la Medalla de Oro en los Florida Book Awards por La isla de los amores infinitos (2007) y de nuevo por Los hijos de la Diosa Huracán en 2019.


Su más reciente colección de cuentos se titula Extraños testimonios: Prosas ardientes y otros relatos góticos y es publicado por la editorial española Huso, que además se ha encargado de reeditar El abrevadero de los dinosaurios (1990), título que estaba descatalogado. En Extraños testimonios encontramos historias que van desde un espejo que muestra algo más que el simple reflejo que debería mostrar, a la energía que reside en una casa abandonada que contiene un ídolo de piedra que ha sido testigo de abominables actos hasta la disociación de la realidad que puede causar una ruptura amorosa, y muchas otras.


Antonio Orlando Rodríguez dice en el prólogo de Extraños testimonios que estos cuentos fueron escritos hace muchos años y que estuvieron añejándose (como los buenos rones) hasta ser publicados por la editorial española Huso en 2017. ¿Por qué transcurrió tanto tiempo para que estos cuentos vieran la luz? ¿Qué tanto cambiaron desde su concepción hasta el momento de la publicación?


Terminé ese libro en 1990, cuando aún vivía en La Habana. La editorial Letras Cubanas lo incluyó de inmediato en su plan de publicaciones; pero cuando decidí irme del país para vivir en Estados Unidos, ese y otros dos libros míos –que ya habían sido aceptados por otras editoriales de la isla–, fueron vetados por los censores. En el exilio escribí y publiqué varias novelas, una de las cuales obtuvo el Premio Azorín de España en 1998. Sin embargo, ninguna editorial quería libros de cuentos, ni siquiera de autores cuyas novelas se vendían bien. Así que Extraños testimonios permaneció en mi archivo digital durante veinticinco años. En 2017 surgió Huso, una editorial independiente en Madrid. Su fundadora y directora, Mayda Bustamante, me contactó para preguntarme si tenía algún texto inédito. Le entregué el libro tal y como lo tenía, sin cambiar nada. Fue así que vio la luz.


¿De dónde viene, o cómo surge en Daína Chaviano esa conexión con lo insólito o sobrenatural?


Siempre existió. Desde la infancia mis libros preferidos fueron los mitos, las leyendas antiguas, los cuentos de hadas y la ciencia ficción. En mi casa había libros por todas partes: poesía, narrativa, historia, biografías, ciencias (psicología, física, química, astronomía, paleontología), de fantasía y ciencia ficción había muy pocos; sin embargo, comencé a pedírselos a mis padres y a conseguirlos de algún modo. Con el paso de los años, tras algunas experiencias paranormales, creció mi interés por estos temas. De hecho, varios de mis cuentos y novelas posteriores contienen anécdotas autobiográficas que a muchos lectores les han parecido ficción. Esas experiencias terminaron por alterar mis puntos de vista, de modo que la diferencia que otros establecen entre lo real y lo fantástico no existe de igual manera para mí.


La mitología desempeña un papel importante en buena parte de las historias de Extraños testimonios. ¿Cuáles podrían ser las claves para traer esos mitos al presente y “modernizarlos” sin que pierdan su poder?


Los mitos ofrecen lecturas y herramientas de análisis que apelan a mecanismos psíquicos ocultos. Interpretar un hecho común o un fenómeno extraordinario usando las claves universales de un mito nos obliga a salir del entorno habitual. Sabemos que el pensamiento lógico y excluyente de la ciencia prefiere ignorar otras formas de entender la realidad. En cambio, los mitos permiten reencontrarnos con el pensamiento mágico, nos acercan a esa visión chamánica que interpreta los hechos desde otra perspectiva y amplían o modifican nuestra percepción. En mi caso, uso los mitos para derribar la lógica de los acontecimientos. Me gusta explorar el subconsciente y dejarme arrastrar por la intuición. La simbología contenida en los arquetipos de un mito me ayuda a liberarme de las trabas del raciocinio y me permite adoptar una mentalidad arcaica que responde a los cánones mentales anteriores de lo que conocemos por civilización. Trabajar con los mitos me libera.


Estas historias despiertan una gama de emociones en el lector: asombro, deseo, risa, hasta terror. ¿Cómo fue el proceso para lograr ese equilibrio con el conjunto? ¿Se escribió algún cuento nuevo para la publicación con Huso Editorial? ¿Quién se encargó de organizar el índice?


Como dije antes, el libro se publicó en España tal como hubiera salido en Cuba. No agregué ni quité nada. La organización del índice fue mía. La editorial nunca puso objeciones a esa estructura. Ordené los relatos con la idea de conseguir un equilibrio temático y formal. Combinarlos fue un experimento divertido.


El libro se encuentra dividido en dos secciones: Sacrilegios nocturnos y Prosas ardientes. Cuentos como “Ciudad de oscuro rostro”, “Nuestra señora de los ofidios” y “Gárgola mía” podrían estar incluidas en cualquiera de las dos. ¿Por qué deciden hacer esa división?


Mientras intentaba ordenar los cuentos me di cuenta de que en algunos el horror estaba intrínsecamente vinculado al erotismo. Esa conexión es lo que marca la diferencia entre “Prosas ardientes” –donde el horror se apoya en el erotismo– y “Sacrilegios nocturnos”, donde lo extraño, lo insólito, e incluso el humor son las claves para llegar a lo fantástico, pero sin usar elementos eróticos.


Portada de Extraños testimonios de Daína Chaviano

Extraños Testimonios 

Autora: 

Daína Chaviano 

Género: 

Relatos 

Editorial: 

Huso Editorial 

Páginas: 

175



¿Cómo es su proceso creativo? ¿Cómo sabe o identifica cuando una idea vale la pena convertirla en cuento?


Por lo general parto de un impulso que aparece como un fogonazo. Puede ser una escena, una frase o un título que se me ocurre de pronto. En mi caso, el estallido del subconsciente es primordial. Luego llega el raciocinio, ese Pepe Grillo que empieza a encontrar defectos y a criticar lo que estoy haciendo. Entonces me detengo para “sentir” el relato. A veces, después de empezar a escribir, he tenido que dejarlo porque no consigo el tono o la intención que me proponía. Si la historia me sigue interesando después de que la termino, vuelvo a preguntarme si merece ser publicada. En general, las razones para decidir si un texto vale la pena no me resultan claras. Es algo intuitivo... como el mismo hecho de su escritura.


En “Gárgola mía”, el cuento más extenso del libro (y mi favorito), se menciona un culto antiguo a una deidad pagana. Muchos lectores pueden pensar en una influencia de Lovecraft o de Arthur Machen al leerlo. ¿Cómo surgió esa historia en particular? ¿Cuáles fueron sus influencias?


Todo escritor arrastra influencias que a veces son más evidentes que otras. En este relato no quise ocultarlas, sino todo lo contrario. Me divertía colocar al lector en un escenario tradicional que, sin embargo, rompiera con elementos góticos reconocibles. Así es que trasladé aspectos tradicionales del género al Caribe, específicamente a una de esas fincas o mansiones campestres que abundaban en la Cuba de hace un siglo. Luego introduje una estructura que lo convertiría en una especie de Matrioshka literaria, donde hay una historia que contiene un intercambio de cartas que, a su vez, incluye cartas de otra época. Aunque la narración ocurre de un modo aparentemente lineal, ese rompecabezas con la estructura me ayudó a mantener la premisa del libro, donde los juegos formales sirven de sostén a la trama.

Antonio Orlando Rodríguez también menciona en el prólogo que muchos de los incidentes narrados en el cuento “Ciudad de oscuro rostro” ocurrieron realmente en un apartamento de La Habana. ¿Qué puede contarnos al respecto?


Varios relatos del libro están inspirados en hechos reales, pero quizás este sea el más autobiográfico. Creo que sería inútil decir qué es o no real en ese cuento. Casi todos los acontecimientos ocurrieron como los he narrado, en el hogar de los dos escritores a los que está dedicado. Por eso la trama no contiene un nudo ni un desenlace precisos.


¿Cuáles son esos cuentos que han logrado asustar de verdad a Daína Chaviano?


Algunos de los que me quitaron el sueño cuando los leí por primera vez en la adolescencia son: “El color que cayó del cielo” y “El llamado de Cthulhu” de H.P. Lovecraft; “La gallina degollada” y “El almohadón de plumas” de Horacio Quiroga; “Las ratas del cementerio” de Henry Kuttner; “El corazón delator” y “El gato negro” de Edgar Allan Poe; “Vampiros, S.A.”, de Josef Nesvadba y “El hipnoglifo” de John Anthony Ciardi. Estoy segura de que fueron muchos más, pero estos son los que recuerdo ahora.


Muchas personas creen que en lugares paradisíacos con mar y playa no puede existir el horror, como si de alguna manera las dos cosas fueran incompatibles. ¿Debe el horror estar confinado a un solo tipo de escenario?


Por supuesto que no. La idea de que esa clase de literatura solo puede existir en castillos medievales, páramos desiertos o bosques nublados es un remanente de las características iniciales del género, pero en modo alguno lo determinan ahora. Lamentablemente, el horror de la guerra, la violencia social, la destrucción del medio ambiente y otros males semejantes se han extendido para ocupar espacios muy cercanos a nuestra vida cotidiana; primero, a través de las fotos y los noticieros y, últimamente, a través de videos que todos comparten por Internet. No es raro que el gótico urbano sea un género que ha crecido en esta época; sus cultores ya no se apoyan en los paisajes del gótico tradicional, sino en ciudades, barrios y vecindarios de las grandes urbes contemporáneas donde ocurren eventos diarios que han superado con creces los antiguos cánones del género.


¿Cómo se aprende lo que de verdad es el miedo y lo que significa?


El miedo es un sentimiento tan personal que no me atrevo a dar una definición sobre su significado. Nace del instinto de supervivencia del individuo y de la especie. Puede convertirse en un mecanismo de aprendizaje, de creación, de control o de transformación, según las circunstancias y el individuo. Hay personas que se desploman o se hunden frente a él; otras se hacen más fuertes y logran hazañas que nunca imaginaron. Quizás lo más importante no sea comprenderlo, sino superarlo, lidiar con sus consecuencias y seguir adelante, cada cual a su manera.


¿Qué cree usted que es lo más importante que debe lograr un cuento?


Seducción absoluta. El cuento es un trozo de narración muy breve. Por tanto, para dejar una impresión indeleble, es imperante que contenga algún componente que lo convierta en una experiencia imposible de abandonar; que muestre una situación o un escenario tan fascinante que no tengamos más remedio que seguir leyendo para ver en qué acaba todo. No mencionaré aquí la necesidad de una moraleja, enseñanza, o cualquiera de esas otras idioteces magisteriales. La literatura, como todo buen arte, está más allá de moralinas dogmáticas. Más bien necesita estremecer, conmover, arrastrar, dejar una impronta en el espíritu del lector, hacerlo detenerse para mirar a su alrededor y descubrir que el mundo que ya daba por conocido es diferente. Un buen cuento debe dejarnos con una visión diferente, con otro punto de vista o con un sentido de la maravilla inédito.


¿Cuáles son las escritoras/es de misterio/terror/ciencia ficción en nuestra lengua que usted ve con buenos ojos y a las que admira?


Son muchísimas. Podría hacer un listado enorme, pero sería una labor de Sísifo. A duras penas he podido leer parte de las antologías y novelas que salen al mercado mes tras mes, porque los nuevos títulos aparecen a más velocidad que el tiempo del que dispongo para leer. Solo te diré que la literatura fantástica femenina en nuestra lengua está más viva que nunca y goza de muy buena salud.


¿Y cuáles serían esas autoras/es que más han influenciado su narrativa?


Alguno/as de ellos/as son Ray Bradbury, Anaïs Nin, Julio Cortázar, Edgar Allan Poe, UrsulaK. Le Guin, Mario Levrero, Mary Stewart, Anne McCaffrey, Mario Vargas Llosa, Margaret Atwood, Horacio Quiroga, J.R.R. Tolkien, C.S. Lewis, Iván Efrémov, William Shakespeare, Maria Luisa Bombal, Manuel Mujica Láinez, Mika Waltari


¿Qué puede contarnos sobre su próxima participación en la FILBo 2022?


Estoy muy entusiasmada con esa visita que se pospuso por causa de la pandemia. Finalmente podré encontrarme con los lectores colombianos, muchos de los cuales me siguen por las redes sociales. Según me han dicho, participaré en varias presentaciones durante el primer fin de semana de la feria. También firmaré ejemplares de mis libros, que estarán disponibles para los interesados. Posiblemente tenga algún encuentro con docentes y alguna reunión para nuevos proyectos. Espero que mi primera visita a Colombia sea una oportunidad para intercambiar opiniones y generar nuevas redes en torno a la literatura y la cultura. Necesitamos propiciar encuentros como este, que contribuyan a extender la armonía global que tanta falta nos hace en estos tiempos.



Pablo Concha, escritor colombiano

*PABLO CONCHA.

Escritor colombiano. Autor de los libros de cuentos Otra Luz y La piel de las pesadillas. Periodista y colaborador literario de Libros & Letras, entre otros medios culturales. 
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**Entrevista publicada en la edición #98 de la Revista Libros & Letras, abril-mayo 2022.

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