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“Nadine y Humala no han sido verdaderos estrategas para enfrentar a la corrupción”

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Por: Luis Condori / Tomado de La República / Perú. El periodista Gabriel Gargurevich publicó un libro donde recopila entrevistas con mujeres que encontraron el éxito. Entre ellas, claro, se encuentra la primera dama.

Gabriel Gargurevich teclea del otro lado de la pantalla. Esta no es una entrevista típica. No existe el ambiental, no se regodean los apuntes, las grabadoras no condicionan al entrevistado. Es una entrevista donde se puede corregir en el momento lo que se dice. Aquí no hay testigos, solo dos tipos que conversan a través de la modernidad. Gargurevich acaba de publicar un libro que recopila ocho entrevistas a mujeres existosas. Dentro de este rosario se encuentra Nadine Heredia, protagonista de una controversia donde también fue partícipe el entrevistado de hoy. "8 mujeres", editado por Aguilar, no solo reúne el perfil del éxito, sino también de quien lo construyó. Esas realidades tomamos los periodistas para involucranos a través de las preguntas. 

-Esta es una entrevista vertical. Como lo leí en el prólogo de tu libro, estás acostumbrado a ir a una conversación como si no existieran las grabadoras y las preguntas. ¿Es así?

-Las grabadoras existen y es bueno que el entrevistado sepa que hay una que lo registra todo… Sin embargo, no es mi labor recordarle eso al entrevistado o entrevistada todo el tiempo; me basta con decirlo al inicio: “Por si acaso, voy a encender la maquinita…”. Mi labor es más bien llevar al personaje a un lugar cómodo, donde puedan aflorar sus emociones, sus miedos, sus alegrías… Para eso debo mostrarme realmente interesado por conocer la historia de mi interlocutor, debo estar “enamorado” de él o ella…

-Las ocho historias que presentas son de mujeres que han tenido éxito en lo que han ido desarrollando, pero también me he dado cuenta que el camino por donde las llevaste estaba fuera de donde realizaban sus actividades. Creo que el lugar era el de arrancarle algún tema muy personal.

-Siempre he procurado acompañar a mis entrevistados o entrevistadas en actividades cotidianas que tengan o no tengan que ver con su profesión, pues así, además de conseguir escenas que le den color a la historia, los personajes suelen comportarse de una manera más distendida… Y los observo… Luego, cuando llega el momento de entrevistarlos, me interesa más hacerles preguntas que me revelen sus emociones más que un dato relacionado a su vida personal; lo que me interesa es llegar hasta el fondo de las emociones de mis personajes, conocerlos lo más profundamente que se pueda… ¿Qué pasa por la cabeza y por el corazón de una cantante, una actriz o de una política en campaña? Saber eso me interesa mucho, pues surgen así develamientos breves del mundo de los héroes y heroínas de nuestro tiempo…

-¿Pensaste en algún momento que la entrevista con Nadine te iba a involucrar en toda una polémica? Bueno, lo digo porque se conocen desde la universidad.

-Tenía confianza en que sería una buena entrevista pues le había mandado un índice de preguntas a los asesores de prensa de Nadine y lo habían aprobado… Así que no había por qué tener sobresaltos durante la conversación… En realidad nos conocimos en el Grupo Vocal de la Universidad de Lima, y hubo buena química entre los dos, durante los 4 meses que estuve en ese grupo; eso fue en el año 1994; cuando salí del Grupo Vocal y formé mi banda de rock, mientras ella lavaba banderas frente a Palacio de Gobierno en protesta contra el Gobierno de Fujimori, no nos volvimos a ver, hasta el 2014, año en que la entrevisté… Honestamente, no me imaginé la polémica que se desataría por la entrevista; lo que contó Nadine lo hizo con muchas ganas… Lástima que no tuvo el mismo ímpetu cuando hablamos de temas relacionados al ámbito emocional…

-¿No se han vuelto a comunicar desde la entrevista?

-No, pero me encantaría que eso suceda; me gustaría mucho invitarla a cenar o a tomar un café, espero no estar fantaseando demasiado… En todo caso, me ofrezco a ser su nuevo jefe de prensa; creo que, modestia aparte, haría una buena labor y sería una estupenda oportunidad de reconciliación, aunque yo nunca me molesté con ella…

-Ahora es casi imposible llegar a ella. ¿No crees que sería difícil ser su jefe de prensa? Con todo lo que está viviendo, creo que uno se la pensaría dos veces. Sin embargo, pienso que eso podría ser una nueva historia. 

-¡Sin duda podría surgir una nueva historia! Pero tendría que escribirla pasado un buen tiempo, quizá de viejo… En todo caso, hacen bien los nuevos jefes de prensa en blindarla, sobre todo ahora, cuando debe afrontar tantos juicios…

-¿Te parece que Nadine es honesta? Pienso que se contradice mucho, o quizás son nervios.

-Me parece que tanto Nadine como su esposo, el presidente Ollanta Humala, son nuevos en la política y no han sabido tender verdaderos puentes, o negociar, con los otros partidos; pues eso es hacer política; eso no quiere decir que hayan debido de pasar por alto la corrupción, por ejemplo, pero pienso que no han sido verdaderos estrategas para enfrentarla, así como para enfrentar luego los ataques de la oposición… Respecto a las tan mentadas agendas, pues hay que decir que manejó también muy mal la estrategia cuando le tocó dar explicaciones; le faltó determinación y capacidad de decisión, dos características que tienen las personas que gobiernan el mundo…

-Hay algo que siempre me he preguntado: ¿por qué el poder cambia mucho a las personas? Las transforma. Es algo que quizá no sea fácil resolver.

-Es verdad, cambia a las personas aunque no a todas, felizmente, el ex presidente Mujica es un claro ejemplo… Pero al final la real compasión por los más necesitados, la vocación real de servir, se ve empañada por las ansias de control sobre la vida de los demás, un deseo pulsional, sin duda, y que hace que el poderoso o poderosa blinde sus emociones, sus afectos, generándole un gran vacío existencial…

-¿Qué prejuicios necesitaste romper antes de entrevistar a personas de éxito? Pienso que uno va con una idea y sale con otra, o quizá reafirma lo que ha pensado. ¿Te pasa a menudo?

-Cuando entrevisté la primera vez a Stephanie Cayo, pensé que me encontraría con una actriz, a una modelo promedio… Luego descubrí en ella a una chica extremadamente inteligente y sensible; a una estratega, que sabe dónde pisar exactamente para alcanzar sus objetivos, sin necesidad de pisar cabezas… También descubrí en ella a un gran ser humano; eso junto con su gran belleza, la hacen parecer un ángel o un ser de otro planeta…

-Leí a un Gabriel muy coqueto, ¿o es la forma de tener a tus entrevistados cómodos?

-Jorge Halperín decía que las entrevistas son un juego de seducción y Gabriel García Marquez habló de un acto de amor… Obviamente, no se trata de una treta o de jugar al don juan, sino de “enamorarse” del entrevistado, como dije al inicio, de prestarle el cien por ciento de tu atención, de estar cien por ciento presente en la entrevista… Aunque con Stephanie Cayo es un poco difícil no enamorarse de verdad… 

-¿Este primer libro es el comienzo de una nueva faceta? Los periodistas buscamos un puente para llegar a la literatura. ¿Es también tu objetivo?

-Definitivamente es el comienzo de una nueva faceta; es como un renacer para mí, a todo nivel… De hecho, la editorial Penguin Random House me ha encargado un nuevo libro y yo estaré feliz de volver a mis cavernas a escribir… Pero vivir solo siendo escritor es muy complicado en nuestro medio, sobre todo para alguien que recién empieza, como yo… Por lo pronto, estoy feliz enseñando un taller de entrevistas en la UPC y siendo periodista freelance, aunque uno nunca sabe los giros que dará la vida…

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